martes, 27 de diciembre de 2011
Conferencia Pepe Baeza
El pasado lunes 26 de Septiembre de 2011 el fotoperiodista (El Periódico de Catalunya, El Observador, La Vanguardia) y profesor, en la Universidad Autonómica de Barcelona, Pepe Baeza nos visitó en el Centro Cultural Las Claras, invitado en las IV Jornadas de la Asociación de Informadores Gráficos de Prensa y TV de la Región de Murcia.
En su conferencia, Modelos periodísticos y tipos de imagen en prensa, nos habló de la situación crítica que viven el periodismo y el fotoperiodismo. Los intereses económicos están por encima de todo y esto da lugar a que no se nos ofrezca una información sin manipular y cien por cien veraz.
Perfil en la Escuela superior de fotografía (GrisArt)
Perfil en la Universidad Autónoma de Barcelona
viernes, 23 de diciembre de 2011
Práctica de edición
lunes, 19 de diciembre de 2011
Conferencia de Walter Astrada
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| Femicide in Guatemala |
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| Kenya's post election violence |
La niña que no existió.

La imagen fue tomada por Kevin Carter en el año 1993 en Sudán y en la misma se muestra a un buitre y a una niña. Según nuestra imaginación, un buitre esperando a que una desnutrida niña fallezca y poder así alimentarse. Dicen que para tomarla el fotógrafo estuvo más de veinte minutos esperando a que la toma fuera más espectacular. Es decir, a que el buitre se acercara un poco más a la desnutrida niña y desplegara sus alas. Una metáfora del abrazo de la muerte. Doble salto con tirabuzón. Pero parece ser que una vez pasado ese tiempo, Carter desistió y se marchó. Hay quien dice que el fotógrafo espantó al buitre y hay quien sostiene que no, que se marchó por donde había venido dejando a la niña a su suerte. A partir de ahí, el acabose.
Desde el mismo momento en el que el New York Times publicó la fotografía pocos días después de la toma, las críticas al fotógrafo arreciaron. Se sucedieron toda clase de descalificaciones, calumnias y mentiras, llegando a comparar a Carter con el buitre que, supuestamente, esperaba a que su presa desfalleciera. Como suele pasar en estos casos, las críticas más feroces vinieron desde los paises “desarrollados”, desde un despacho a muchos kilómetros de la hambruna, la pobreza y la miseria. Y, probablemente, a otros tantos kilómetros de la inteligencia y el saber. Tres meses después de la muerte en Sudáfrica de uno de sus mejores amigos -Ken Oosterbroek, fotógrafo como él y miembro del conocido grupo Bang-Bang Club junto al propio Carter, Greg Marinovich y Joao Silva (quien acompañaba a este en el viaje a Sudán y muy recientemente ha sido gravemente herido en Irak)-, Kevin Carter recogía el prestigioso Premio Pullitzer.
A la vuelta de la ceremonia de entrega de Premios, el 27 de Julio de 1994, su furgoneta se llenaba de dióxido de carbono. «He llegado a un punto en que el sufrimiento de la vida anula la alegría… estoy perseguido por recuerdos de muertos, de cadáveres, rabia y dolor. Estoy perseguido por la pérdida de mi amigo Ken…», decía la nota que se encontró en el vehículo. El morbo estaba montado. Desde entonces, mentiras, falsedades y medias verdades, que a menudo son más dañinas que las primeras.
Pero gracias a entrevistas e investigaciones, algunos periodistas han ido poco a poco tirando abajo las mismas. Han ido desmontando las teorías y conclusiones dañinas de las que mucha gente se ha hecho eco. Es habitual leer e incluso escuchar toda clase de incongruencias sobre la imagen de Kevin Carter. Y a menudo, de tanto repetir una mentira parece que esta se convierta en verdad. Pero no, una mentira siempre será una mentira. Y ya va siendo hora de desmontar estas teorías falsas que la gente sigue manteniendo sobre la fotografía.
En definitiva…
La criatura no murió. Una de las cuestiones que se ha descubierto recientemente es que la niña no era una niña, sino un niño.Este dato no tendría mayor relevancia si no fuera acompañado del hecho de que Kong Nyong (que era el nombre del niño de la fotografía) falleció hace apenas cuatro años debido a “unas fiebres”, tal y como han comentado familiares del niño. Alguno se preguntará por qué se salvó, si fue debido a que Carter ahuyentó al buitre, si se llevó a la criatura a un lugar “seguro” o, simplemente, ésta tuvo la suerte de la que muchos otros en su misma situación carecen.
El niño, no estaba en peligro. Así es. No se encontraba en peligro, simplemente defecaba. Este hecho es algo que ya descubrió Luis Davilla hace algunos meses. Y es que el niño se encontraba a pocos metros de distancia de un campamento de Medicus Mundi. Más concretamente en el lugar que los habitantes del campamento utilizaban para hacer sus necesidades. El buitre no se encontraba a la espera de que el niño falleciera. Los nuevos “investigadores” (Alberto Rojas y Luis Nuñez) han apoyado esta teoría debido a que han detectado que éste portaba una pulsera con el código T3, la cuál identificaba el orden de llegada al campamento e indicaba que sufría una severa malnutrición.
Carter no se suicidó a causa de los remordimientos que le provocaron las fuertes críticas. O al menos no únicamente por eso. Su adicción al white pipe, los síntomas de depresión que según dicen arrastraba desde hace tiempo y la muerte de su amigo fueron demasiadas presiones para el fotógrafo. Es más, según indica una amiga de éste, ya había tenido un intento de suicidio una década antes.
El formato Super-8

Super-8 es un formato cinematográfico que utiliza película de 8 mm de anchura, Se trata de una evolución del formato Doble 8, con película de idéntica anchura, pero cuya distribución entre área impresionada y perforación (así como las diferencias de tamaño de ambas) es diferente.
Nació pensado para el mercado doméstico, aunque en manos de aficionados y de modestos cineastas alcanzó un gran nivel. Con la llegada de los nuevos sistemas de registro de imágenes sobre cinta magnética (lo que comúnmente llamamos "vídeo") cayó en picado su uso. Pero actualmente ha cobrado nueva vida, entre cortometrajistas y vídeo artistas para obtener una estética diferente al vídeo.
En 1932 Kodak lanzó un nuevo formato de cine llamado "Ciné Kodak Eight" u "8 Estándar", cuyo ancho sería de 8 mm. Fue puesto en el mercado para uso doméstico, para poner al alcance de una clase acomodada la posibilidad de hacer películas familiares. Para abaratar el precio de la película y hacer una buena competencia a otros formatos domésticos, se partió de la película de 16 mm, que había aparecido en 1923. La idea era diseñar una cámara que filmara sobre la mitad de la película de 16 mm. Cuando se acababa de filmar esta mitad de película, se sacaba el rollo filmado y se le daba la vuelta para impresionar la otra mitad. La película venía en rollos de 7,5 metros de largo. Entonces se llevaba el rollo al laboratorio y, tras el revelado, se cortaba la película por la mitad a lo largo. Luego se empalmaba un extremo con otro y quedaba una bobina de 8 mm de ancho y de 15 m de largo. Es por este motivo que a este formato de 8 mm se le llama también popularmente "Doble8". También es común llamarlo "8 Normal" u "8 Sencillo". Esta idea de usar película de 16 mm, permitía usar las misma maquinaria para revelar que la usada para 16 mm, abaratando los costes y haciéndolamás competitiva respecto de otros formatos.
El tamaño del cuadro del Doble 8 es 4,37 x 3,28 mm, y 1 metro de filme contiene 264 fotogramas. La perforación era del mismo tamaño que la del 16 mm. Y el cuadro era de casi la mitad de ancho que la de este formato del que derivó. Esta razón es la que determinó las características del Doble 8. La cadencia de filmación era de 16 fps (fotogramas por segundo). Esta cadencia era la común del cine mudo profesional. Que luego, con el advenimiento del cine sonoro de tipo óptico y por cuestiones técnicas de este sistema de sonido, aumentó a 24 fps.
El paso 8 mm era defendido por la Eastman Kodak , aunque tuvo muy buenos competidores como el 9,5 mm, ideado por la casa francesa Pathé Freres . Éste formato fue el primero verdaderamente popular y fue sacado al mercado en 1923. Es de destacar de este formato que fue muy apreciado (y aún hoy se usa) el hecho de que la perforación es central, entre fotograma y fotograma. Este hecho permite que el aprovechamiento del ancho la película sea superior. Sobre una película de 9,5 mm de ancha, el cuadro
impresionado es de 6,2 x 8,2 mm.
La historia de los formatos subestándar (entendiendo como estándar el 35 mm) es larga y variada. Fueron muchos los formatos lanzados a los consumidores, aunque solo han quedado como supervivientes: el 16 mm, el 9 mm, el Super-8, el Doble 8.
A principios de los años 60 la compañía Eastman Kodak desarrolló el formato Super-8. Este desarrollo pretendía lograr una evolución del formato de 8 mm.




